ScienHub Research Support: La CTU participa en un estudio internacional que demuestra la eficacia de una biterapia en el tratamiento del VIH
Una combinación de dos fármacos contra el VIH (doravirina e islatravir) ha demostrado una eficacia y seguridad comparables a la clásica triple terapia antirretroviral en un ensayo clínico internacional de fase 3 publicado en The Lancet HIV.
El estudio, liderado por el Hospital Universitario de Bonn y la compañía Merck, ha contado con el apoyo de ScienHub Research Support, a través de su CTU, y la participación de la Fundación Lucha contra las Infecciones.
La participación de la CTU en este estudio pone de relieve el valor de las unidades especializadas en la implementación de ensayos clínicos, especialmente en estudios internacionales que requieren un alto grado de coordinación, rigor metodológico y excelencia operativa.
Un ensayo con 756 personas recientemente diagnosticadas
El ensayo ha incluido a 756 personas con VIH que iniciaban su primer tratamiento tras el diagnóstico. La mitad recibió la combinación de doravirina e islatravir, mientras que la otra mitad recibió una triple terapia basada en bictegravir, emtricitabina y tenofovir alafenamida, uno de los regímenes estándar administrados actualmente.
Tras un año de seguimiento, cerca del 90% de los participantes de ambos grupos lograron tener el virus indetectable en sangre. También se observó una recuperación comparable de las células CD4 del sistema inmunitario, normalmente dañadas por el VIH. Además, los resultados se mantuvieron de manera consistente independientemente de la carga viral inicial, el estado inmunitario o la presencia de mutaciones asociadas a resistencias que presentaban los participantes.
Menor exposición acumulada y más opciones terapéuticas
Actualmente, la mayoría de los tratamientos iniciales recomendados incluyen inhibidores de la integrasa. Aunque ya existen algunas biterapias, estas también se basan habitualmente en esta familia de fármacos. Reducir el número de medicamentos puede contribuir a disminuir la exposición acumulada a lo largo de la vida y, potencialmente, minimizar efectos adversos a largo plazo o interacciones con otros tratamientos. Además, disponer de opciones que no dependan de los inhibidores de la integrasa amplía el abanico terapéutico en caso de resistencias o intolerancias.
Los resultados también refuerzan el desarrollo futuro de estrategias con fármacos de larga duración. “Islatravir es un compuesto muy potente y con actividad prolongada, lo que podría facilitar, en el futuro, pautas de administración más espaciadas, como la administración de un comprimido a la semana o una inyección subcutánea cada 6 meses”, apunta Roger Paredes, director científico de la Fundació Lluita contra les Infeccions.
En conjunto, el estudio consolida el camino hacia tratamientos contra el VIH más simples, flexibles y personalizados, manteniendo la capacidad de controlar el virus de manera sostenida y segura a lo largo del tiempo.